Quítate de la esquina,
chiquillo loco,
que mi mare no quiere
ni yo tampoco «.

Pensarás: No es sierto nada.
yo sé que lo estoy soñando
pero allá en la madrugada,
te despertarás llorando,
por el que no es tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querío,
con eso tengo bastante.

Rafael de León