Me duelen tantos hechos,
que sollozo sin llanto, con denuncia,
me duele la mentira,
la falta de honradez, la usurpación,
que hace sangrar con pena,
el verso que descubre mi amargura.

Me duele la injusticia,
los abusos que triunfan y dominan,
sembrando caos de quiebra sin blanqueo,
me duele que se llame libertad,
lo que es libertinaje,
con luto de presente de y de futuro.

Me duele que mi voz nazca con ira,
que surja censurando,
con indómita fuerza huracanada,
porque todo carece de razón,
y ya no hay transparencia en las acciones,
tan sólo voces falsas delictivas.