Lo que sucede
ha sucedido
y sigue sucediendo como antaño
y seguirá sucediendo,
si nada sucede para impedirlo.

Los inocentes no saben de nada,
porque son demasiado inocentes
y los culpables no saben de nada,
porque son demasiado culpables.

A los pobres no les afecta,
porque son demasiado pobres
y a los ricos no les afecta,
porque son demasiado ricos.

Los tontos se encogen de hombros
porque son demasiado tontos
y los inteligentes se encogen de hombros
porque son demasiado inteligentes

A los jóvenes no les preocupa
porque son demasiado jóvenes
y a los viejos no les preocupa
porque son demasiado viejos

Por todo ello nada sucede para impedirlo
y por ello ha estado sucediendo
y sigue sucediendo como antaño
y seguirá sucediendo siempre.