Mar, yo soñaba ser como tú eres,
allá en las tardes que la vida mía
bajo las horas cálidas se abría…
Ah, yo soñaba ser como tú eres.

Mírame aquí, pequeña, miserable,
todo dolor me vence, todo sueño.

Mar, dame, dame el inefable empeño,
de tornarme soberbia, inalcanzable.

Alfonsina Storne