Igual que una vestal pisoteada,
permanece escondida y silenciosa.

Pero a veces,
renace inmaculada,
y de nuevo,
como una antigua diosa,
por sus secretos
fieles invocada,
se yergue intacta,
fatal, majestuosa,
y en el milagro
súbito de un verso,
de pronto,
nos descifra el Universo.

Ana Rossetti

Feliz tarde y mucho ánimo.