Tengo el presentimiento
que he de vivir muy poco.

Esta cabeza mía se parece al crisol,
purifica y consume.

Pero sin una queja,
sin asomo de horror.

Para acabarme quiero,
que una tarde sin nubes,
bajo el límpido sol,
nazca de un gran jazmín
una víbora blanca
que dulce, dulcemente,
me pique el corazón.

Alfonsina Storni

Feliz tarde y mucho ánimo.