Las tardes que serán
y las que han sido,
son una sola,
inconcebiblemente.

Son un claro cristal,
solo y doliente,
inaccesible al tiempo
y al olvido.

Son los espejos,
de esa tarde eterna,
que en un cielo
secreto se atesora.

J.L. Borges

Feliz tarde y mucho ánimo.