Al llega el porvenir encantado
con sus deseos como aliados,
imaginando cada pequeño detalle
planeando para que nada falle,
para danzar libre con su ilusión.

Fluyendo entre pasos delicados,
como si fuese su única emoción,
entre partituras ensayadas,
en medio de altibajos sonoros,
mueve su silueta confiada.

Feliz tarde y mucho ánimo.