No se apresure, señora,
¿a dónde va tan raudamente?
¿qué es lo que usted tiene en mente,
para correr con tanto esmero

No me moleste, ando apurada,
pues tengo tanta, mucha prisa,
y aunque pudiera causar risa,
no debo sentirme cansada.

No existe ninguna novedad
y a nadie he pedido visa,
¿ por qué camino tan aprisa?
¡ para que no me alcance la edad !.

Feliz tarde y mucho ánimo.