¡ Dime qué dices, mar, qué dices, dime !
Pero no me lo digas; tus cantares
son, con el coro de tus varios mares,
una voz sola que cantando gime.

Ese mero gemido nos redime
de la letra fatal, y sus pesares,
bajo el oleaje de nuestros azares,
el secreto nos oprime.

Miguel de Unamuno

Feliz tarde y mucho ánimo.