Mi cuerpo responde a la música
con amor,
con entrega,
con voluntad.

Se transforma en mi palabra
en mis deseos,
en mis sueños;
el sonido me envuelve
la música suena, yo vibro.

Me trasporta,
me transforma y vivo.

Mi oído escucha
mi corazón palpita
el alma despierta.

Feliz tarde y mucho ánimo.