Buenas tardes:

Era una tarde soleada,
mientras el frío acechaba,
las horas eran eternas
y tu silencio profundo.

Era una tarde soleada,
y tenía frío en el alma
buscaba tu mano tibia
y solo me abrazaba el viento.

¿ Era una tarde soleada
o quizás un espejismo ?,
puse un beso en una copa,
que talvez un día beberías.

Gustavo Figueroa Velásquez