Buenas tardes:

Y nuevamente abril a flor de cielo,
abre tus manos tibias, y yo bailo
el júbilo entrañable y el espanto,
que en mi sangre derramas con tu anhelo.

Amo la gravidez del alma, el vuelo
por la caricia que hasta ti levanto,
y el fuego triste hallado en el quebranto
de la distancia, aborrecible velo.

Mucho ánimo.