Buenos días:

Dulce despertar de la mañana de un día,
abro los ojos y me encuentro con vida,
con ilusiones y muchas alegrías,
la negra noche se llevó mi agonía.

Una oportunidad de ser feliz,
no la desperdiciaré con tristeza,
con la pesadez de la rutina,
hoy vivo un nuevo día.

Quizás me convierta en alegría,
y contagiar a las personas alrededor,
seré la sonrisa que se esparce
y hace sentir bien al corazón.

Feliz semana y mucho ánimo.