Buenos días:

Como un viejo barco,
que va surcando los mares,
yo navego entre pesares
o entre nubes de algodón.

Voy cantando una canción,
que torna en melancolía
cuando mi alma desconfía
o me inunda la aflicción.

Llevo dentro un gran tesoro,
poco a poco conseguido,
que, latido tras latido,
aflora cuando te añoro.

No contiene perlas ni oro…
solo un tierno corazón,
que se inflama de ilusión
o se muere cuando lloro.

María Antonia Delgado

Feliz Sábado y mucho ánimo.