Para con propiedad poder hablar:

Primero hay que escuchar al silencio,
para tranquilamente poder actuar.

Primero hay que frenar, quedarse quieto,
para sin miedo poder ayudar.

Primero has de conocer el sufrimiento,
para en conciencia atreverse a soñar.

Primero debes de haber estado despierto,
Para a pata suelta descansar.

Feliz Martes y mucho ánimo.