Hoy te quiero dar gracias a ti,
aunque para muchos seas lo peor.

Tu, mi amiga la soledad,
me ayudas a reflexionar sin rencor.

Me has enseñado muchas cosas,
a extrañar, a querer, a valorar.

Quizás seas la única que me escuches
Y yo sé que eres la que nunca me va abandonar.

Feliz Semana y mucho ánimo.