¡ Abre tus alas mariposa !,
¡ vuela, tu hora a llegado !
vestida de colores hermosa,
suave y sutil, como la rosa.

Fuiste oruga que se arrastraba,
a la que Dios alas dibujo,
al volar nunca mires atrás,
recuerda que en el suelo estabas.

¡ Vuela !, pero vuela tan alto,
que nadie roce tus alas,
pero tan bajo que a todos,
deleites la mirada.

Feliz semana y mucho ánimo.