Si por cosas de la vida
un día
no tienes ganas de hablar con nadie,
llámame, estaremos en silencio.

Si quieres escaparte del mundo,
házmelo saber,
sabes que estaré,
en el momento que así lo necesites.

Tus tristezas son las mías,
lo mismo que tus alegrías,
así que no dudes un solo instante,
de que siempre,
estaré aquí para acompañarte.

Feliz Sábado y mucho ánimo.