Tan alegres sentimientos
recibo, que no me espanto
si cuesta dos mil tormentos,
un placer que vale tanto.

Yo aguardé, y el bien tardó,
mas cuando el alma lo alcanza,
con su deleite pagó
Mi aguardar y su tardanza.

Vengas las penas a cuentos;
no hago caso del llanto
se me dan mal por mil tormentos
un placer que vale tanto.

Gaspar Gil Polo

Feliz Domingo y mucho ánimo.