No te acerques
a mi tumba sollozando,
no estoy allí, no duermo ahí.

Soy como mil vientos soplando,
soy como un diamante en la nieve,
brillando, soy la luz del Sol
sobre el grano dorado.

Soy la lluvia gentil
del otoño esperado,
cuando despiertas
en la tranquila mañana.

Soy la bandada de pájaros
que trina, soy también las estrellas
que titilan, mientras cae la noche
en tu ventana.

Por eso, no te acerques
a mi tumba sollozando,
no estoy ahí….

Estoy en tu recuerdo
y en tu corazón.

Mucho ánimo en este día de nuestros seres queridos, que tanto recordamos.