CADA DÍA MENOS LIBRES

La democracia no vive buenos tiempos. Más bien, el ciudadano no está en el mejor momento dentro de un sistema al que llamamos democracia, pero que para darle bienestar controla su intimidad hasta puntos que creíamos imposibles.

Es necesario desarrollar una conciencia crítica frente a la todopoderosa maquinaria que controla nuestras vidas, reproduciendo las peores pesadillas que nos adelantaron Huxley y Orwell. Quieren que cedamos la soberanía sobre nosotros mismos en manos de una clase política inculta pero cargada de una pulsión patológica por el poder.

La nueva economía y los nuevos medios, las redes sociales y el gran hermano virtual nos están llevando a una sociedad más cercana al comunismo que a la libertad que impulsó las democracias liberales. La democracia está en crisis.

Por eso resurgen con renovada fuerza los fantasmas del pasado, las posiciones extremistas, el populismo o el nacionalismo reaccionario. Dos buenas muestras son el Brexit y el golpismo catalán. Pero tampoco es mal ejemplo la desquiciada vida política del momento actual de España.

El Astrolabio ( ABC )