CAMORRA-ETXEA

Mucho más grave que lo que ha dicho Salvini sobre los ilegales y los gitanos, que, en última instancia y al margen de los berridos electoralistas, es atenerse al Estado de Derecho frente al buenismo suicida de Eurabia, es, como comentaba ayer Gistau, la amenaza de quitarle la escolta a Roberto Saviano -novelista y guionista de la extraordinaria serie Gomorra (HBO)-, por criticar sus medidas anti-inmigración. Es incluso algo más y, si cabe, peor que entregar a Savater a la ETA: es exhibir la capacidad e impunidad asesina de la Camorra para amenazar de muerte a los que critican al Gobierno de Italia. O lo que es lo mismo: utilizar a los narcodelincuentes napolitanos como las dictaduras comunistas de Ortega y Maduro -modelo de Podemos- están utilizando a los escuadrones de la muerte, policías o paramilitares, para asesinar a sus opositores. Catorce meses tenía la última víctima del de Managua.

Me asombra, aunque en la degradación de la clase mediática y política -valga la redundancia- ya quepa el asombro, que se preste más atención a la elaboración de un censo, primera obligación de todo Estado, que a chantajear a una voz molesta para el Gobierno nada menos que con quitarle la protección que el Estado debe a todo ciudadano amenazado por el crimen organizado. Sobre todo si, como Saviano en su novela y en esa, insisto, extraordinaria serie que espero se traduzca pronto al español -el dialecto napolitano es tan sabroso como ininteligible- es su denuncia del crimen organizado y la complicidad social lo que lo ha puesto en peligro de muerte, la misma con la que lo amenaza Salvini, que actúa como socio de la Camorra.

Hay otro precedente en el uso indirecto del terror como herramienta de los que deberían combatirlo contra los que se niegan a aceptarlo. Es la táctica del PNV para lograr, con la amenaza de la ETA, cesiones y concesiones que sin el terrorismo nunca habría hecho el Gobierno de España. Las últimas décadas están llenas de banquetes en la Sabin-Etxea, o sea, la casa del padre del racismo separatista, el sociópata Sabino Arana, a los diputados, ministros y periolistos que han entendido el mensaje de Arzallus sobre el árbol y las nueces: si recogemos nosotros las nueces, a lo mejor se mueve menos el árbol… sobre vuestras cabezas.

¡Han instalado una Camorra-Etxea entre el Coliseo y el Vaticano!

Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )