CAMPAÑA CON FRANCO PRESENTE

Apropiándose de aquel “contra Franco vivíamos mejor” de la izquierda desencantada con el felipismo socialista, Sánchez hace de esa “memoria histórica” rectificada a golpe de decreto ley un arma ideológica que cuestione la Transición y la Constitución, además de perpetuar las “dos Españas” en el “país de los muertos”, según Kant.

Nada mejor para ello que desenterrar a Franco y pasear su cadáver como el de José Antonio desde Alicante al Escorial por los falangistas vencedores.

A esta procesión macabra, cada gerifalte local sumará los despojos de otros franquistas de relumbrón, como Susana Díaz con Queipo de Llano, a la par que ésta faculta, contra el criterio de la familia, la enésima excavación de Gibson en pos de los restos de García Lorca.

Una estampa desgarrada para engrosar el mosaico fúnebre de Danilo Kis sobre aquella nación yugoslava que dejó de serlo aherrojada al fanatismo más sangriento, como “la marrana que devora su camada”.

Francisco Rosell ( El Mundo )