Hola señor Putin:
Soy un niño español, de 7 años, nacido en La Aljorra. Me llamo Miguel y vivo en el campo lleno de vida, y cuando me levanto miro el cielo azul y limpio, y desayuno y rezo dando gracias a Dios por darme un día más de vida junto a mis padres y hermanos. Escucho el silencio, el rumor del viento, el canto de pájaros, veo las nubes y las flores de los almendros. Soy feliz Sr. Putin. No sé si usted entiende eso lo que es.
Le escribo porque no entiendo lo que está haciendo con los niños de Ucrania, con los ancianos, con las escuelas, con las viviendas. Usted ha mandado soldados que destruyen los parques, los juegos, los árboles y la vida de los niños.
Imagino que usted tendrá madre y esposa, hijos y otros familiares. Imagino que sabe lo que es nacer, pero no bajo el sonido de las bombas sino apoyado en el seno materno. Imagino que sabe usted lo que es amar a los padres ancianos, darles todo el amor que merecen pero no bajo el sonido de las sirenas.
Lloro cuando veo los tanques que disparan, lloro cuando veo un bebé al que separan de sus padres, cuando un niño mira asustado, recostado en un sillón de un sótano.
Me habían hablado mis padres de que existía el demonio, el mal, el ángel exterminador. No terminaba de creerlo hasta que escuché que usted ordenaba destruir Ucrania y matar a sus habitantes.
Usted es la Muerte, con sangre y guadaña. No tiene sentimientos, no tiene piedad, no tiene corazón. Usted no merece ser Presidente de una nación, porque no sabe lo que es Amor. Usted es un tirano, sin alma, incapaz de ponerse en la situación de toda esa gente a la que está haciendo sufrir. Esa gente, ni sus hijos, ni los hijos de sus hijos le van a querer ni respetar nunca.
Señor Putin, usted es un malvado, al que Dios castigará antes o después y le pedirá explicaciones por su crueldad.
Usted pagará por sus crímenes, y sus símbolos e imágenes serán decapitados, derribados y sepultados.
Usted encarna todos los valores negativos que puede tener una persona y sobre todo alguien que tiene el poder de dirigir un país.
Sr. Putin, usted es un payaso, cobarde y traidor, que busca notoriedad y aplausos, pero se va a encontrar con odio y venganza. Su conciencia está anulada porque en su cerebro sólo hay poder y muerte.
Yo sólo soy un niño inocente, que llegará a adulto si un loco como usted no lo impide, y le juro que en mi mente sólo quedará un recuerdo suyo lleno de asco y de odio, por su falta de piedad y de misericordia.
Ojalá alguien le de su merecido y le haga pagar por todo el daño que está provocando a todos los niños de Ucrania.
Ojalá que llegue el día, cuanto antes mejor, que no pueda moverse de un sillón y su palabra quede muda y sus ojos cegados.
Reflexione Sr. Putin, arrodillese ante la Virgen de la Ternura, rece y pida perdón por la masacre cometida, antes de irse a la tumba.
Gracias de antemano.
Miguel.