Le han dado a Casado carnet de centrista.
Carnet de demócrata. Qué bien, menos mal.
Ya no es un retrógrado ni un filofascista
ni un ultramontano como es Abascal.

Se lo ha dado Iglesias, y Pablo se esponja.
Se lo ha dado Sánchez. También El País.
Y a Pablo Casado, de tanta lisonja,
ha estado a puntito de írsele el pis.

Ya llaman a Pablo derecha moderna.
Ya tiene su sello de moderación.
Ya es un estadista que solo gobierna
desde el Ministerio de la Oposición.

Pondrá algunos peros, hará algunas críticas,
será incluso áspero, para el paripé.
Y así, entre acomodos, maniobras políticas,
tramoyas y pactos, hará como que.

Fray Josepho ( Libertad Digital )