» CASO MONTÓN » : UN GOBIERNO SIN CRÉDITO

Resulta tan dantesco como preocupante que escasas horas después de que el presidente del Gobierno hiciese público su explícito respaldo a la ministra de Sanidad; de que el secretario de Organización del PSOE saliera al paso para acallar el clamor interno socialista que pedía su cese; y de que la portavoz parlamentaria defendiera su rigor y seriedad; Carmen Montón tuviera que dimitir.

Se trate de una decisión forzada o voluntaria, la imagen de una ministra que anuncia con amarga sonrisa su renuncia por las irregularidades que afectan a su máster proyecta la imagen de un Gobierno que hace agua, de un Pedro Sánchez que en 100 días ha asistido como si fuese un espectador a la caída de dos de sus ministros por motivos de flagrante ausencia de ejemplaridad. No solo se trata del Ejecutivo más débil de la democracia por número de escaños, sino que con sus bandazos y dimisiones pierde crédito a diario.

Montón ni siquiera asumió su responsabilidad; al contrario, la rehuyó. Su acto no fue de contrición, sino de mal entendida lealtad. La ministra dimite «con la tranquila conciencia» de no haber incurrido en ninguna acción reprobable, y lo hace para no causar mayor deterioro en el Gobierno. Si su intención era no salpicar a Sánchez, llega 100 días tarde.

El Mundo

viñeta de Linda Galmor