CAUTIVOS Y DESARMADOS…¡ RINDÁMONOS !

La velocidad a la que se agrava la situación política en España es francamente preocupante. Algunos se angustian mucho por las circunstancias políticas en Hungría o Polonia -donde los tribunales enmiendan la plana al Gobierno y éste acata sin chistar. Pero no parecen nada preocupados por lo que sucede en España, donde el Gobierno está en manos de los que quieren destruir España.

Tenemos dicho que nunca antes en el mundo entero se conoció un gobernante que conquistara el poder gracias al apoyo de los que querían desmantelar el Estado que se aspiraba a gobernar. Pero eso exactamente es lo que hizo el pasado mes de junio Pedro Sánchez, al que España le importa una higa. Lo único relevante para él es su persona. Por eso no fue capaz de salir en defensa de su ministro de Exteriores el pasado miércoles en las Cortes.

Porque Borrell es irrelevante y lo sustituiría por cualquiera con tal de seguir él en La Moncloa. Incluso lo reemplazaría por el mismo Rufián. Lo que hubiera pagado yo por tener una cámara que grabase las muchas horas de vuelo Madrid-La Habana el pasado jueves de Sánchez y Borrell juntos. Vaya juerga de conversación debieron mantener el presidente y su humillado ministro de Exteriores. Si no llega a ser porque se acaba de casar con Cristina Narbona, apuesto a que don Josep se quedaría a vivir en Cuba.

La rendición del Gobierno de la nación ante los sediciosos catalanes es total. Horas después de la bochornosa jornada en el Congreso, ¡de la que culpó a Pablo Casado!, Sánchez destituyó al abogado del Estado que quiso acusar de rebelión a sus aliados parlamentarios. Menos mal que queda la Fiscalía. Pero lo inaudito es que al representante de la Abogacía del Estado le cueste el cargo -que se haya «perdido la confianza» en él- por haber coincidido con la Fiscalía en la valoración de unos delitos.

Dudo que nunca antes la Abogacía del Estado y la Fiscalía hayan discrepado tan contundentemente en un asunto de tanta relevancia para el bien del común que ambas instituciones representan desde diferentes puestos. Es por ello que me pregunto yo si no podría la Fiscalía proceder contra el Gobierno por ningunear e incluso encubrir unos crímenes cuyo objetivo era la ruptura de la nación española. ¿Puede cometer un Gobierno un delito más relevante?

Al mismo tiempo el Partido Socialista de Cataluña vota con los rebeldes -Junts per Cat, ERC y la CUP- en contra de los partidos constitucionales para impedir que en los espacios públicos se pueda imponer una neutralidad política. No es ya que renuncien a que el socialismo defienda a España en la plaza pública; es que ni siquiera aceptan que se imponga la neutralidad. Hay que dar barra libre al asedio a España. No paramos de mejorar.

La gravedad del momento no admite frivolidades. Hemos llegado a un estado de descomposición tal, que la única alternativa a unir fuerzas frente al despropósito gubernamental que nos asola es evocar el parte final del 1 de abril de 1939 y proclamar ahora: «Cautivos y desarmados ¡rindámonos!». Es lo que están buscando y muchos a nuestro alrededor no paran de darles facilidades.

Ramón Pérez-Maura ( ABC )

viñeta de Linda Galmor