CESARISMO POPULAR

En Aranjuez, donde el motín que obligó a Godoy a esconderse en una estera, se celebró el Comité Federal del PSOEPedro Sánchez se hizo con el control del partido y la socialdemocracia se ha contaminado del cesarismo plebiscitario y populista.

Con los pies helados porque no llegaban los cañones de aire caliente, una mujer del Comité Federal me habló desde el Real Sitio: «Hay frialdad y apatía. Ábalos ha hecho un buen discurso. Además consultó antes a los barones para serenarlos y evitar señales de división interna». Pedro Sánchez, con la camisa rosa, llamó a sus compañeros para ser la primera fuerza en las autonómicas y municipales del 27 de mayo del año que viene, aprovechando la división de las derechas y la situación de un Gobierno sin pulso y sin Presupuestos.

Del bipartidismo hemos pasado a cuatro partidos que se acusan unos a otros de corruptos, de demagogos. Están a punto de empatar y han convencido a la gente de que hay que elegir entre cuatro males, cuatro rencores. Mi informadora explica: «Para ser presidente de un Gobierno de centro-izquierda, el PSOE tendría que sacar más votos que Ciudadanos, porque Pedro Sánchez jamás sería vicepresidente de un Gobierno presidido por Albert Rivera«.

Lo de ganar las elecciones es un palacio en el viento, un vana ilusión, pero Pedro Sánchez es de los que piensan que salvo el poder, todo es ilusión. Aunque sea peligroso soñar en política «gran cosa es soñar, sobre todo para el que pueda soñar despierto», escribió Larra.

Una diputada socialista me explica que lo importante es que a partir de ahora los militantes saldrán en la foto. «El partido antes era tremendamente jerárquico. Los barones lo controlaban todo. Al potenciar a los militantes, el partido se hace más dinámico y más moderno. El nuevo reglamento es un cambio histórico de modernidad».

No hubo motín en el Comité Federal de Aranjuez y apenas concierto. Pedro Sánchez sigue sin sanedrín del antiguo culto. No asistieron ni Susana Díaz ni Ximo Puig, ni Francina Armengol, ni Javier Fernández.

En el nuevo PSOE habrá primarias y se tendrán que consultar pactos de Gobierno; sólo la militancia puede tumbar al secretario general. En el cónclave no hubo mucho entusiasmo ni tampoco reprobaciones; los cuadros del PSOE se serenan. Se pidió el apoyo a la huelga feminista del 8 de marzo. Emiliano García-Page llamó a defender el castellano de las fauces independentistas y Javier Lambán criticó el maltrato injusto e ilegal a la lengua castellana, pero la dirección federal no quiso meter la manos en la cesta de las serpientes de la inmersión lingüística.

Raúl del Pozo ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor