CHANTAJE

Pedro Sánchez, el hombre que no vislumbra el día en que convocar elecciones, sufre el chantaje de los partidos que quieren romper España y sin los que no estaría hoy sentado en La Moncloa. Lo grave es que ese órdago lo padece la sociedad española en su conjunto, víctima de la indignidad que representa gobernar con 84 escaños de un total de 350, y con el apoyo, convertido en soga, de la extrema izquierda y la extrema derecha nacionalista. Soportamos un timo escandaloso.

La incompetencia del actual Gobierno y la desfachatez de los independentistas nos abocan a vivir los tiempos de peor calidad democrática de los últimos cuarenta años. Hay que decirlo con toda claridad: Cataluña nunca será independiente.

No lo será porque no lo quieren la mayoría de los españoles, porque sería una ofensa a la inteligencia de los pueblos y porque el movimiento rupturista, violento y cutre de Puigdemont y compañía es, en sí mismo, una enorme impostura moral. Por eso fracasará, como siempre.

Lástima que Sánchez no albergue mayor pensamiento político que el de la propaganda fotográfica.

El Astrolabio ( ABC )