COMO LOS PIJOS

Tú, Irene, siempre vendrías
a cualquier viaje conmigo,
de gorra, como pareja,
mi amor, del excelentísimo
Ministro don Pablo Iglesias,
que suena súper bonito,
que suena bello y rotundo,
que suena… como los trinos
de un ruiseñor empeñado
a fuerza del píopío.
en conquistar a la hembra
que habita en árbol distinto.

Estoy harto de la gente,
de sus desaires continuos,
de sus chismes por la espalda,
de sus murmullos dañinos,
que si el chalé, que la herencia,
que al vino pan y al pan, vino,
que la Salus Infirmorum,
que atiende y cuida a los niños
por las noches, permitiendo
que durmamos más tranquilos,
aunque nos cobre cien euros
por sesión, como a los pijos.

Alfono Ussía