¿ CÓMO ME LAS MARAVILLARÍA YO ?

La claridad es una de las cortesías de la inteligencia y las respuestas cortas y articuladas indican que una persona u organización funcionan bien y con orden. Por eso me parece revelador que nuestro presidente, sus ministros y el Doc Simón, ya contagiado de la jerga evasiva imperante, sean incapaces de contestar a preguntas concretísimas con respuestas concisas, veraces y comprensibles.

Lola Flores, que murió hace 25 años, era una fuerza de la naturaleza. Es ya tópica la valoración que hizo de ella un crítico neoyorquino: «No canta, no baila. Pero no se la pierdan». Recuerdo a La Faraona interpretando su gran clásico, «Cómo me las maravillaría yo», repitiendo una y otra vez esa frase que nada dice con espasmódicos

 movimientos de cabeza. Cada vez que veo una rueda de prensa de nuestra ministra portavoz me asalta aquella estampa. Ayer la cronometré. Le preguntaron algo muy sencillo: «¿Cree que el Gobierno tendrá apoyos para una sexta prórroga del estado de alarma?». Se extendió con un rollazo de cuatro minutos y, por supuesto, no contestó. Los españoles nos maravillamos ante lo que vemos en La Moncloa:

-Dos vicepresidentes, de dos partidos coaligados, se sacuden en público sobre un tema fundamental, la legislación laboral del país. En pleno intercambio de sopapos, la ministra portavoz -«cómo me las maravillaría yo»- proclama entusiasmada que «el Gobierno es fuerte y está unido».

-Once militantes socialistas fueron asesinados por ETA, crímenes que jamás se pueden olvidar. Bildu representa la herencia de ETA en política. Por ello, Sánchez siempre sostuvo que el PSOE «jamás pactará con Bildu». Mayo de 2020: el PSOE pacta con Bildu, y a cambio de cinco abstenciones para quince días más de alarma, les regala cepillarse la legislación laboral española, clave en la crisis de la pandemia.

-El PSOE se ve forzado a rectificar a medianoche su disparatado pacto con Bildu, después de la lógica escandalera de Calviño. Sánchez ha engañado a medio planeta político. El carajal es enorme. Pero el PSOE descubre presto al responsable: la culpa del pacto socialista con Bildu es… ¡del PP!, que además ha provocado «miles de muertos» al votar «no» a los poderes excepcionales de Sánchez (Simancas dixit).

-Junqueras, preso sedicioso condenado a 13 años por intentar cargarse España, amenaza desde la trena a Sánchez con un ultimátum: o en quince días vuelves a la mesa para mi república y rompes con Cs, o te tumbo el Gobierno. El sanchismo, al que se le hincha la carótida cada vez que habla del PP, un partido constitucional moderado, calla (salvo Iglesias, ¡que pide un indulto para los sediciosos!).

-El «escudo social» va viento en popa. Novecientos mil españoles afectados por ERTE todavía no han podido cobrar por el amateurismo del Gobierno. La CEOE ha roto el diálogo social, porque el Ejecutivo es la nave de los locos. En las calles ya sufrimos las colas de hambre de Sánchez e Iglesias.

Lola Flores también tenía otro éxito: «Ay pena, penita, pena».

Luis Ventoso ( ABC )

viñeta de Linda Galmor