Para llevar tamaña despoblación a cabo, convencieron a la peña de que una plaga silenciosa se estaba ensanchando y les amenazaba, imputando a los síntomas de las enfermedades respiratorias de toda la vida el convertirse en los más óptimos indicadores de esta nueva dolencia, y anunciaron que disponían del mágico y salvífico antídoto que libraría a quienes lo tomasen del mal paulatinamente en expansión.

Solo que el antídoto, siento recordárselo, era en realidad un veneno transgénico mortal que en primer lugar volvería estériles a quienes lo recibieran, y después, muy lentamente, se infiltraría  en todos los órganos internos del timovacunado hasta hacerlos irremediablemente colapsar. Y, por supuesto, no lo dudes, transformándote en semoviente bluetooth.

Agenda 2030: comunismo 2.0

Para el 2030, si consigues milagrosamente arribar, no tendrás nada, pero serás feliz, rebuzna la Agenda, una felicidad asegurada con medios químicos y tecnológicos. Sin propiedad, sin libertad: comunismo 2.0.  Van a timovacunar y timovacunarte hasta reducir la población a 500 millones, dice, entre otros, el factotum de los virus/antivirus de software, excitado de poder ir viendo cómo se cumple su distópico y comunistoide genocidio.

¿Qué se propone el NOM? Una sociedad planificadísima de unos 500 millones de personas. Minúscula y faraónica Élite y amplísima chusma, esclava y robotizada. Solo la Élite va a viajar, el prescindible ganado en cambio verá las maravillas del mundo en cascos 3D, o, puede, pantallas planas. 2045, otra de sus psicóticas distopías.

Hozando en tecnotrónicas granjas, pues. La Élite decidirá quién y cómo se reproduce (si aún puede), y los genes que tendrán los nuevos críos transhumanizados. La masa, mientras, no podrá alejarse a más de diez kilómetros de su barracón comunitario.

Que no te falte la vaselina

De todas formas, no te lo creas del todo. Duda y acertarás, te están mintiendo. Si sobrevives, tendrás que elegir: o luchas con todas tus fuerzas contra la tiranía (entre otras tiranías) sanitaria global, ecosostenible e inclusiva, o te aseguro que en el 2030 no habrá droga – chustarra mediante – lo suficientemente poderosa para mantenerte razonablemente “feliz”

Eso sí, que no te falte la vaselina. Al menos, serás brutalmente taladrado. A él le gustara, puede que a ti. Aproximada felicidad, tal vez. En fin.

Luys Coleto ( El Correo de España )