CONSIDERACIÓN DE CATALUÑA

Querer la perfección de Cataluña, su plenitud y la fidelidad a su destino, es el mejor proyecto para un principado que, como recuerda Sir John Elliott, se veía a sí mismo en el siglo XIV como una comunidad política con “un fuerte sentimiento nacional”.

Quizá por eso Cataluña se ha vivido como complementaria y necesaria para que el conjunto de España pudiera ser, también, perfecto, pleno y fiel a su propio destino. De hecho, Cataluña no podría ser sin España y ésta no podría serlo sin aquélla.

José María Lassalle (El País )