CONSTITUCIONALISTAS

Toda la izquierda acude en socorro de Vox, con el cálculo de que cuanto más crezca, más debilita al PP. La última en darle un nuevo empujón ha sido Carmen Calvo, a la sazón «número dos» de ese hombre que tiene pánico a las urnas.

La antología de simplezas políticas de la socialista Calvo es bien conocida. Formará parte de sus obras completas. La última fue acusar a Vox de anticonstitucional. Lo dice ella, que está ocupando un lugar en el Gobierno de España gracias a los golpistas de PDECat y ERC, a los filoterroristas de Bildu y a los nada constitucionalistas del PNV.

Hace falta relacionarse bien mal con la realidad para atreverse a semejante afirmación. Aunque Calvo puede con todo. Lo malo es el tufillo de intolerancia y sectarismo que destilan sus comentarios.

En definitiva, su poca fe democrática. Si leyese la Constitución de los demócratas, tendría más cuidado a la hora de gobernar a cualquier precio, con el raquítico apoyo que los ciudadanos le dispensaron a su partido: 84 escaños.

El Astrolabio ( ABC )

viñeta de Linda Galmor