CONTRA LOS LAZOS…LOS CUERPAZOS

Ella tiene todavía la fuerza de quien resiste los embates de la cruel irracionalidad de los enfermos del lazo amarillo, y aunque jamas le flaquearán los argumentos porque sus convicciones son recias, hay días que le invade una cierta tristeza cuando mira a su alrededor y ve cómo van cayendo en el desánimo, la depresión o los intentos de suicidio algunos amigos o conocidos suyos que no pueden soportarlo más.

Les están amargando la existencia hasta límites que sobrepasan lo que puede aguantar un ser humano porque los que forman parte de la secta secesionista “ dan por saco a tiempo completo con sus mantras, sus cuatro frases hechas y sus insultos contra quienes no son independentistas”.

Esta historia , que es real, la he conocido por casualidad al leer a una catalana que pública a en una red social una fotografía suya en bikini bajo la ducha y una frase que decia “contra los lazos los cuerpazos”.

Me ha parecido una idea excelente que quiero traer a este espacio de letras y sensaciones porque existen dramas colectivos que solo se pueden combatir con la inteligencia, el sentido común,la ironía y la belleza, que son cuatro cualidades de las que carecen los mastuerzos que siguen al caganer Puigdemont y al xenófobo border line, Quim Torra.

Generalmente la gente que odia tiene el alma fea y el cuerpo bastante desmejorado, y esta apreciación es cuasi científica porque yo, que soy un gran observador y admirador de la belleza femenina, tengo constatado el deterioro que la maldad provoca en los hombres y las mujeres.

Por eso, si mi anónima amiga continuara con esa campaña que inició ayer, y otras muchas la siguieran sembrando las redes sociales de cuerpazos contra lazos, los independentistas acabarian rindiéndose porque no solo carecen de argumentos sino que además sus activistas más significadas no creen en Dios porque les ha negado la gracia que ha concedido a las otras.

No pretendo reducir a un chiste una situación que a todas luces es dramática, pero mi amiga de Sardañola me ha inspirado estas líneas porque creo como ella que a veces las situaciones más difíciles hay que enfrentarlas con una cierta dosis de humor para derrotar al contrario, aunque sin perder la perspectiva de una realidad muy cruda.

Diego Armario