CUANDO EN LAS CORTES SE VOTA A BOB ESPONJA

Desde que el Gobierno de Pedro Sánchez decidió a través de un decreto ley relevar al consejo de administración de RTVE, este proceso ha vivido un calvario parlamentario que ha concluido con la designación de la periodista Rosa María Mateo como administradora única de la corporación. No es solo que hayan sido necesarios ocho plenos (seis en el Congreso y dos en el Senado) sino la falta de respeto a las Cortes, como institución, exhibida por algunos parlamentarios.

Hubo otra de las votaciones en la que, sorprendentemente, alguien se inclinó por Bob Esponja, demostrando que el humor puede ser chusco en cualquier lugar. En la segunda vuelta del pleno del Congreso que eligió a Mateo, 130 diputados pusieron un “no” en la papeleta, menos el cómico de turno que escribió “no es no”.
Siendo irrespetuoso votar por Bob Esponja tampoco es muy ejemplar ausentarse de las votaciones, como ha hecho una y otra vez Ciudadanos en el caso de RTVE. Al partido de Albert Rivera no le ha gustado “el decretazo”, la forma en la que los socialistas han desencallado la renovación de la cúpula de la corporación, pese a que un decreto ley es una fórmula legislativa tan válida como otra.
Menos ejemplar es cambiar de bando en mitad del partido. Ciudadanos pactó con PSOE y Podemos un documento que regulaba el concurso público de RTVE y poco después rompió esa alianza a tres bandas y se alió con el PP para garantizarse una mayoría en el comité de expertos encargado de evaluar el centenar de candidaturas presentadas al concurso público.
Rosario G.Gómez ( El País )