Cuando los malos carecen de todo control se desmadran como los cuervos que sacan los ojos al que les ha criado. Ya se les oía el graznido de su canto funeral entre los riscos. Erizaban la piel a quien les conocía. La derecha se ha dedicado a criar cuervos para que, sacando los ojos a los que debían vigilar, no vieran cómo llegó y hasta dónde, el partido más criminal que registra la historia: el socialista.

Ha crecido tanto ese monstruo que cuando le intenten torcer la voluntad estará en capacidad de volver a las andadas de las que no salió y recurrirá a las checas, a hacer estallar otro atentado y hasta otra guerra civil. La experiencia y la práctica ya la tiene de estas cosas.

Este es un estado de guerra figurado y debieran aplicarse las mismas penas, aunque también figuradas. El flojear así ante el enemigo ya es motivo del aparcamiento de sus cargos a los responsables y de su expulsión del partido que tal «hazaña» protagoniza. Deben salir rebotados y ser expulsados con cajas destempladas los dos federales en litigio, Casado y su valido Egea, el Carromero que sigue cobrando lo mismo, y unos cuantos más por no dar la talla ninguno. Casado se ha preocupado no de atacar a Sánchez cómo era su deber, sino de eliminar a quienes atacaban a Sánchez y su maldito gobierno. A VOX y a Isabel Díaz Ayuso, y esto va a misa.

Cuando los políticos no tienen ninguna exigencia para serlo y cualquiera vale, porque estamos en la filosofía izquierdista del nepotismo y del todo vale, ya sufrimos el primer error y sobre todo agonizamos sin darnos cuenta entre las garras de la izquierda.

Así encontramos la bazofia de la extrema izquierda semejante a una jauría de quinquis y gitanos sentados en corro en el suelo del Salón de los Pasos Perdidos, del Senado, fumando porros como cochinos y riéndose y cagando encima de todos los buenos españoles, cuya escena como ejemplo de otras ya pudimos ver. Solo les faltó la hoguera en el medio quemando sillas y mesas.

Para eso queremos la casta política que debía salir con los pies para adelante. Y mientras eso no suceda nadie los desalojará del poder en que se apalancan. Lo primero que hay que liquidar es la susodicha casta parasitaria y a trabajar a una mina como condena de sus impunes delitos.  A redimirlos trabajando, para que se enteren y puedan normalizar sus malas voluntades.

La izquierda trajo esta politización total y toda la mierda que es el origen de todos los males, que han hundido a España, acercándola a Cuba y Venezuela. ¿Qué hizo la derecha por evitarlo? La derecha -sus dirigentes- viendo que robar salía gratis se corrompió acto seguido y ahí la tenemos, a la misma altura amoral que la izquierda.

Quién lo diría… Se bajó los pantalones y se dejó llevar por su hoja de ruta que va al comunismo. Miró para otro lado que es lo cómodo y jamás le hizo oposición. Clama al cielo el cómo se dejó engañar por la izquierda todos estos años…

Que quien tiene que tirar a degüello a la izquierda cuando le sobran razones, las olvide y abandone para enredarse con el mejor tirador o tiradora en este caso, para quitarlo del medio, supone un delito de tradición al venderse al enemigo; un delito que tiene que ser castigado severamente para ejemplo de los demás y por el bien de España, al entregarla a sus enemigos.

¿Eso de enredarse con las ramas es la disculpa para no llegar al tronco? En estos días carentes de total oposición este gobierno criminal con sus acólitos aprovechó para seguir armando más de las suyas en plena libertad.

Sánchez ya aplaude con las orejas porque nunca se imaginó tener una oposición así enmarañada en matarse entre ella. Puede estar tranquilo el trilero que ganando todas las partidas cuando acabe el tiempo de la legislatura nos meterá otra encima. Le hará un homenaje a Rajoy y a Casado, para mayor escarnio de España en su tradición.  Eso es todo lo que tenemos que agradecerles, que nos hayan arrojado en brazos de nuestros enemigos.

Mientras los «nuestros» se auto inmolan en aras de no se sabe quién, que debe ser del demonio, los enemigos de la civilización siguen a sus anchas y nadie se mete con ellos: Ada Colau imputada como un buitre por corrupción; el marido de la directora general de la guardia civil también por corrupción. (Continuará mañana).

Fígaro ( El Correo de España )