CUBA: SÁNCHEZ Y LOS OPOSITORES

Sánchez inicia hoy el primer viaje de un presidente español a Cuba desde hace 32 años. Y más allá de asuntos importantes que tratar en terrenos como el económico, la visita tiene una relevancia política excepcional.

El Gobierno se mete en una trampa al aceptar la invitación de la dictadura cubana, de la que solo podría salir bien librado si actuara cumpliendo al menos un protocolo de defensa de los derechos humanos. Sánchez debe por tanto rectificar su decisión de evitar todo contacto con la oposición cubana.

Eso sería un auténtico escarnio. Recordemos que Obama únicamente accedió a pisar La Habana en 2016 cuando se le garantizó que podría reunirse con opositores. Si solo va para contribuir al blanqueamiento del régimen, mejor es no ir.

El Mundo