La democracia fake española, fake por la permanente mentira de los dirigentes de los grandes partidos nacionales, ha pasado de la burla a la okupación, permitiendo una inseguridad jurídica que tolera una expropiación a los españoles de regiones de España, de las que son propietarios en su conjunto, y calla ante el éxodo de españoles de estas regiones.

España es una Nación con 2000 años de antigüedad formada por una amalgama de pueblos y reinos que a lo largo de siglos han limado diferencias en sus fueros y costumbres

Hay un Estado Español que forma con sus instituciones con el Rey a la cabeza la estructura que sujeta la Nación, a traves de sucesivos Gobiernos .

Los Gobiernos debieran SÓLO administrar, entre periodos electorales, los bienes temporales al servicio de los ciudadanos.

La política a largo plazo, Nacional, mas allá de los periodos electorales, debiera partir del máximo consenso -75%- entre partidos con representación nacional y referendum.

Incapaces de gestionar su tiempo y sus capacidades materiales, algunos politicos, se han vuelto a gestionar el pasado, la historia.

La boca se llena de la palabra “democracia” que se basa en contratos falsos en su oferta -publicidad engañosa- y en su cumplimiento -abuso de confianza y malversación-.

La mentira es un desprecio al votante y deslegitima las urnas. El desprecio a la Democracia se transforma en Okupación cuando se ningunea al poder legislativo y se ataca al judicial favoreciendo el chantaje de las dictaduras secesionistas que, caso único en el mundo, castigan el uso del Español en España.

El agusanamiento y despiece de España solo favorece a carroñeros que, en Madrid o en sus wilayas viven de los despojos. Desde 1978 y con miles de víctimas etarras escribía democracia burlada, siguiendo la excarcelación de Bolinaga en 2012 hasta la actualidad pasando por el Golpe de Estado en Cataluña en 2017 continuó la fractura de España por la cesión de los partidos nacionales. Ahora es democracia okupada.

La solución está en que la Justicia se mantenga firme y española. Y que sin complejos votemos por la UNIDAD de España que no es uniformidad sino cohesión y solidaridad.

General Díaz de Villegas