DE OPA EN OPA Y TIRO PORQUE ME TOCA

Dos reales decretos -¡y lo que te rondaré morena!- lleva ya gastados el Gobierno de Pedro Sánchez en apenas quince días para intentar evitar que España pierda alguna que otra suculenta y estratégica pieza en el tablero de los juegos reunidos en que ha convertido el Consejo de Ministros en este país.

Primero los cambió de días, del viernes al martes, porque sí, y después, por la situación extraordinaria provocada por la expansión del Covid-19, los ha convertido en el pan nuestro de cada día. Eso sí, sin preguntas en directo ni posibilidad de repreguntar que se pierde más tiempo, o yo que sé por qué…

El caso es que el presidente Sánchez y todo su séquito social-comunista, cayeron primero en la cuenta -tarde, muy tarde, eso sí- de que la crisis nos cogía en cueros como país, con lo más granado de nuestro tejido empresarial a merced de los halcones que sobrevuelan la piel de toro.

Y se apresuraron a blindar las inversiones directas extranjeras pero… ¡ay! una vez más, fueron a la superficie; el fondo, si eso, para otro día. El Ejecutivo olvidó el ligero detalle de que el lobo podía presentarse con piel de cordero europeo. Y así era. Así es que… «ooooootra» vez manos a la obra, y a darle a la maquinaria de las ideas. A tirar de «brainstorming» grupal que dirían los anglosajones (lluvia o tormenta de ideas en castellano).

Y… ayer, de opa a opa, volvió a lanzar los dados del BOE y recogió el más que probable escenario de riesgo, para blindar lo que no parecía tan blindado: que un fondo se zampara nuestras compañías críticas desde una filial ubicada, por ejemplo, en Luxemburgo.

Pero, cosas de estar distraído con los codazos de los vicepresidentes -porque al final no me queda claro, ¿quién es el portavoz del Gobierno ahora, Iglesias o Montero, quién le presentó como tal en la rueda de prensa posterior al último consejo de ministros?

¿Y quién ocupa la vicepresidencia económica, también Iglesias o Calviño, que fue también presentada como tal después de haber sido antes también presentado como dirigente de dicha cartera el líder morado?

¡Menuda empanada tienen todos en este santo Ejecutivo!-, pasaron por alto otro matiz: que el blindaje antiopa solo está previsto para lo que dure el estado de alarma, que viene a ser tanto como lo que duran unos peces de hielo en derretirse en el vaso de un tiburón de Wall Street.

Y como no hay dos sin tres, y más nos vale, ya deberían estar preparando el tercer decreto para alargar la protección de nuestras compañías esenciales más allá de la Semana Santa, si no quieren tener un año de Pasión.

La crisis va para largo, y me temo que para bastante más que los quince días previstos por este imprevisible Gobierno, con los mercados bursátiles desnortados a largo plazo. Sánchez debe poner más cuidado en un final feliz que una aplaudida entrada.

Salvo que Iglesias diga lo contrario. No se vaya a enfadar rompa el juego y, de puente a puente, nos lleve la corriente.

María Jesús Pérez ( ABC )