¿ DE QUÉ SE EXTRAÑA PEDRO SÁNCHEZ ?

La reacción del presidente del Gobierno en funciones a la exclusiva publicada ayer por ABC sobre la compra de votos en la localidad sevillana de Huévar de Aljarafe -«Me extraña mucho», dijo- resume la hipocresía con que el PSOE se suele sacudir el lodo de sus propios escándalos.

Pedro Sánchez, que se refirió a ABC como «ese medio de comunicación», prefirió hablar de «la honestidad y la ejemplaridad» de su partido, dos de cuyos presidentes están a la espera de que se haga pública la sentencia sobre el mayor caso de corrupción de la reciente historia de España, el del fraude de los ERE, y cuya cúpula andaluza, la de la presunta renovación, ha sido citada a una comisión parlamentaria para explicar la trama de la Faffe.

¿De qué se extraña Pedro Sánchez? Lo único sorprendente del caso publicado por nuestro periódico consiste en que los papeles que documentan la campaña de compra de votos por parte del equipo municipal de Húevar se salvaran de la quema, un fallo del sistema provocado por la avería de la trituradora de papel.

Negar las evidencias periodísticas, como insiste Pedro Sánchez, ya sea con el plagio de su tesis doctoral o con cualquier corruptela que afecte a su partido, no solo pone de manifiesto la doble vara de medir de quien llegó al Gobierno a caballo de un caso de corrupción y envuelto en la bandera de la ética, sino que proyecta un absoluto desprecio a la libertad de información -ABC es «ese medio de comunicación»- y un rechazo frontal a la labor de control al poder que la prensa ejerce en una sociedad democrática.

A Sánchez, que tiene muy próximo el caso de la alcaldesa de Móstoles, le extraña la compra de votos de Huévar. Que a su alcalde y cacique lo nombrara Susana Díaz director general de Políticas de Empleo, en cambio, debe de entrar dentro de la normalidad del partido de «la honestidad y la ejemplaridad».

ABC