DECLARACIÓN DE GUERRA

Se nos había dicho que las bombas españolas que al final se van a vender a Arabia Saudita (para que nos sigan comprando barcos gaditanos), en contra del embargo de armas que ha pedido el Parlamento Europeo, que, como la ONU, considera que esa dictadura es la principal causante de las matanzas de civiles en Yemen, no producirán efectos colaterales.

Así quedarán tranquilos y conformes Kichi, los pacifistas y el Gobierno humanista e hipocrático del doctor Sánchez Pero ayer nos sacó del craso error la portavoza ministra Celaá: “El gobierno sabe que son bombas láser de alta precisión y, por lo tanto, no se van a equivocar matando yemeníes” (sic: 13h 57 – 14/09/2018). España (y su inteligencia artificial) están en guerra en Yemen y nosotros preocupados por másteres, doctora(n)dos y el cambio a la hora eterna del verano.

Tadeu ( El Mundo )