“Acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis, pues de los que son como ellos es el reino de Dios. En verdad os digo que quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él». Y tomándolos en brazos los bendecía imponiéndoles las manos”. 

Evangelio Marcos 10, 13 – 16 

Estamos en Semana Santa. Y como cristiano enamorado del mensaje evangélico que soy no me conformo con rezar y rememorar la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Salvador Jesucristo, que nos dio la pista, el camino y la luz para que nuestra existencia estuviera llena de sentido, y nuestras sociedades fueran justas, libres y civilizadas; entendido el término civilización como sistema que respeta la dignidad del hombre; y los derechos intrínsecos de cada persona simplemente por haber nacido.

Dejad que los niños se acerquen a mí  […] En verdad os digo que quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él»

Esta misma Semana Santa una embajada de la Unión Europea ha visitado Baleares, para dilucidar sobre la corrupción y prostitución de niñas menores, tuteladas por una Administración que incumple su función de,“in vigilando”, custodiar el trato, la educación impartida a esas niñas, y el respeto a su naturaleza de menores en crecimiento como personas; de sus derechos y su dignidad.

Puesto que esas niñas sin familia o separadas judicialmente de familias que no cumplen su obligación de velar por el “Superior Interés” de los menores, o que no saben o no pueden, requisito inconfundible e incontestable, recogido en los tratados internacionales, han sido entregadas para su acogida y cuidado a asociaciones no gubernamentales y centros de acogida que cobran de 3.000 a 6.000 euros por mes y menor, lo que supone unas cuantías astronómicas de cuyo destino y gestión deja serias dudas. Y hasta 16 niñas al menos han sido prostituidas por dejación de obligaciones o involucración de los centros de acogida responsables de la educación de esas niñas.

El diario El País extiende la mancha de la sospecha a todo España, cuando afirma que  “Sabemos de casos de redes en Murcia, en Sevilla, en Castellón, en Las Palmas o en Madrid», puesto ello  en boca del Defensor del Menor de Baleares, Serafí Carballo . El Gobierno balear [afirma el Diario] de PSOE y Unidas Podemos ha rechazado una comisión de investigación».  (Sic).

«Estos casos también se producen en otras comunidades y no quiero pensar ni por un instante que cuando se han producido en Madrid, Euskadi y Canarias esto deja de formar parte de sus preocupaciones». (sic).

 Si estas afirmaciones son ciertas me pregunto por qué ese Defensor del Menor de Baleares no actúa ante la fiscalía para poner en manos de la Justicia esos casos. (Artículo 450 del Código Penal).

 Si fuera tal como se afirma, que es tanto como encender el ventilador para extender la mierda, sería de una gravedad que pone en tela de juicio el cumplimiento constitucional y el Estado de Derecho hasta en sus más profundas esencias y profundidades, hasta dejarnos en la mente la sospecha de que estamos ya en Sodoma y Gomorra.  La decadencia espiritual y moral ha alcanzado, de ser así, límites inimaginables.

Dejemos que las instancias judiciales y los supervisores europeos cumplan su función de supervisar esa violación de derechos de las menores si realmente, en proceso judicial, así se sentencia. Pero lo que está claro es que, ante las graves imputaciones e indicios manifiestos de este atropello gravísimo a niñas tuteladas por la propia administración, que “in vigilando” debe velar por la integridad física y moral de esas niñas, su presidente, la Sra. Armengol, y cada uno de los consejeros  de esa Institución de Gobierno deben aclararlo, y no poner  trabas a la justicia; para que realice su indagación, procesamiento, y en su caso condena.

Y también en Valencia donde esa izquierda presuntamente corruptora de la Generalidad valenciana, empezando por la primera sospechosa, la señora   Mónica Oltra, dan la impresión de, al menos, actuar como encubridores de delitos no menos graves.

Yo digo, sin cortarme un pelo, que tengo pocos y blancos, que, si se demuestra el delito, queden sentenciados con condena en prisión permanente revisable tanto los que lo hicieran como actuantes principales de los delitos como los que los que lo hubieran consentido.

Este atropello a la dignidad de los niños solamente es superado por el nefasto diseño de ingeniería social que supone una ley de Educación nefasta y manipuladora de las conciencias y el adoctrinamiento perverso y descarado  de  nuestros escolares en magnitud masiva y alevosa.

¡Ya está bien, españoles! ¿Hasta cuándo vais a aguantar esto? ¿No tenéis dignidad? ¿Tanto han penetrado con la degeneración cognitiva en vuestro subconsciente hasta el punto de que han robado vuestro “super-yo” que es vuestro nivel de conciencia moral, según Freud?

¿Hemos perdido la sensibilidad colectiva? ¿Las medidas anti-covid, y este engendro de conducción de las masas para anular el sentido crítico y la personalidad de los individuos nos han anulado la capacidad de reacción? ¿No creéis que es hora de reaccionar ante tan tamaños abusos y actos de destrucción de nuestro identidad colectiva, nacida del mensaje de Jesús?

No hacemos nada rezando si somos impasibles ante estas cosas que abren las carnes y nos recuerdan a Jesús echando a latigazos a los mercaderes del Templo. Revivamos y renazcamos en el mensaje de Salvación de Jesús.

Estas cosas no podemos aceptarlas como si nada ocurriera.

Renesto Ladrón de Guevara ( El Correo de España )