DELGADO, LA LOLA

La Cospe dimite,
lo cual está bien.
La otra… ya ven:
su culpa no admite.
Rechaza el envite,
se pone de lado,
se engalla y se engola:
Delgado,
la Lola.

La Cospe es Dolores
también, qué carambas.
Pues Lolas son ambas
(hay nombres peores),
cometen errores.
Y aquí la ha cagado
(ya sé que no sola)
Delgado,
la Lola.

Se enroca, se crece,
reitera que nones.
No tiene cojones…
pero lo parece.
Y sigue en sus trece
(aunque la han pillado
soltando su trola):
Delgado,
la Lola.

Dolores desbarra,
porque en un festejo
el tal Villarejo
(un poli macarra)
la graba en la farra.
Después, la han nombrado
ministra española.
Delgado,
la Lola.

Pues eso, Sanfuá.
La Cospe, en desgracia,
aunque era reacia,
se jode y se va.
Y si ella no está,
ya en otro tejado
se encuentra la bola:
Delgado,
la Lola.

Fray Josepho ( Libertad Digital )