DEMOCRACIA REFINADA

Solía decir Mariano Rajoy que el día en que el PP y el PSOE se apoyasen mutuamente para gobernar, cambiaría la historia de España. Para bien, claro está. Sánchez, ese hombre que teme a las urnas, reclama ahora el apoyo de Pablo Casado y Albert Rivera.

Lo hace después de cometer una de las mayores deslealtades de la democracia reciente, como fue apoyarse en independentistas golpistas y proetarras para llegar a sentarse en La Moncloa. Me temo que la historia no será benévola con él. La unión y el apoyo mutuo para favorecer la gobernabilidad de nuestro país sería algo deseable, pero todavía no forma parte de nuestro refinamiento democrático.

Ese día habremos dado un gran paso. No parece sin embargo que vayamos a estrenar ese tiempo con Sánchez, a quien su pragmatismo le lleva a fronteras indeseables. Ayer el PSOE volvió en Alsasua a dar la medida de su falta de compromiso con la convivencia pacífica. De nuevo se pasó al lado equivocado, enfrentándose a PP y Ciudadanos. La pregunta es ¿qué idea de España tienen los actuales dirigentes socialistas?

El Astrolabio ( ABC )

viñeta de Linda Galmor