La democracia ha sido aniquilada. O Dios no lo remedia, o vamos abocados al fin de la civilización que hemos conocido. Estamos en el mismísimo borde del precipicio, que supone un mundo completamente adverso y nefasto. Se acaba la civilización que denominamos como occidental, pero también otras, siempre que no abracen el nuevo orden del mundo que se avecina.

Han sentenciado -luego veremos quienes- que lo que nació en Grecia y ésta transfirió a Roma y su imperio, pase a la historia. La Filosofía y el Arte griegos que heredaron romanos, más la aportación del Derecho de estos últimos, su lengua y su ingeniería y el Cristianismo con una visión humanista y trascendente de la existencia, han conformado nuestra civilización: la civilización occidental.

Fueron los griegos quienes descubrieron la política en el afán de organizar la polis y los que acuñaron a esta forma de hacerlo como la democracia (δημοκρατία), es decir, el poder del pueblo. Su otra gran aportación a la política fue el concepto de ciudades-estado, embrión de los estados estados libres e independientes, lejos de cualquier dominación tiránica.

Lo que está en juego es la subsistencia de la democracia y de las naciones-estado como hasta ahora las hemos conocido. Pero, no sólo: quienes quieren cambiar el mundo están empeñados en sustituir los poderes políticos de las naciones por un gran poder económico oligopolistico mundial. En un único poder económico omnímodo sobre los poderes políticos.

Que nadie se equivoque, el antagonismo hoy ya no es capitalismo vs socialismo/comunismo como lo hemos conocido después de 1917 y de la segunda guerra mundial, en especial durante la guerra fría. La batalla es hoy globalismo financiero de unos pocos vs la libertad y soberanía de las naciones, el libre albedrío personal, las creencias en especial las cristianas, la ley y la historia.

Por contra, la nueva tiranía mundial pretende el pensamiento único, la sumisión de las masas desideologizadas y obligadas al consumismo, mediante el dominio de las «big techs» o las grandes empresas tecnológicas de comunicación. Las grandes plataformas tienen mucho más poder que cualquier gobierno democrático. Por ejemplo, Twitter ha cerrado la cuenta de Donald Trump.

Ni siquiera estas últimas son las que dominan este mundo, sino que son meros instrumentos para los fines descritos. Detrás de éstas están como accionistas los conocidos como grandes fondos de inversión que empapan los grandes diarios de tirada mundial, las plataformas de comunicación de las que se sirven y de organismos transnacionales (Davos, Bildelberg, Naciones Unidas, etc).

Por ejemplo, a tal fin el El Foro Económico Mundial, publicó resultados del estudio realizado por expertos del Consejo del Futuro Global dónde dieron su visión de cómo será el mundo en el año 2030. Sólo algunos de éstos son:

Todos los productos se han convertido en servicios. «No poseo nada. No tengo auto. No soy dueño de una casa. No tengo electrodomésticos ni ropa».

Habrá un precio global del carbón. China tomó la delantera en 2017 con un mercado para comercializar el derecho a emitir una tonelada de CO2, estableciendo un camino hacia un precio único de carbono y un poderoso incentivo para deshacerse de los combustibles fósiles.

El dominio de EU ha terminado. Habrá un puñado de poderes globales.

Comeremos mucha menos carne.

Los valores que construyeron Occidente habrán sido probados hasta tener un punto de ruptura.

Para la década de 2030, estaremos listos para mover a los humanos hacia el Planeta Rojo. Además, una vez que lleguemos allí, probablemente descubramos evidencia de vida extraterrestre, escribe Ellen Stofan, Científica Jefe de la NASA.

El mundo necesitará estar mejor preparado para las poblaciones en movimiento ya que el cambio climático habrá desplazado a millones de personas.(Se estima que en Europa habrá más de 1.000 millones de inmigrantes de todas partes y creencias).

Para finalizar, los poderes económicos globalistas estrecharán las alianzas con el partido comunista chino, que ya iniciaron los gobiernos demócratas americanos y que Trump intentó debilitar, limitando la presencia de empresas americanas en China, en defensa de la producción USA.

Globalismo y China serán los dos superpoderes que llevarán adelante el denominado «reinicio» o «reseteo» del mundo que nos tienen preparado. Este Gran Reinicio global se concreta en un libro de Klaus Schwab, presidente del Foro Económico Mundial.

Se trata de rehacer la civilización humana bajo la dictadura de unos pocos, sobre unas masas, diezmadas por técnicas anti reproductivas y pestes globales, cambiando por completo la forma en que vivimos, algo que ha acelerado y posibilitado, nos dicen, la peste del covid.

El Gran Reinicio ya está en marcha.

José Enrique Villarino Valdivieso ( El Correo de España)