LA CAIXA Y EL REAL MARID

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LA CAIXA Y EL REAL MADRID

La Caixa patrocinará al Real Madrid y algunos en Cataluña se han escandalizado. El problema del catalanismo no es España, sino su provinciana incapacidad para comprender lo que es un Estado y el poder.

Así como un pacifista estúpido es el que quiere acabar con los ejércitos y los que aseguran realmente la paz son los que tienen el ejército más fuerte y el más temible armamento, un Estado es una acumulación patrimonial y no una colección de aquello con lo que estamos de acuerdo. Y el poder es estar todas partes, influir, mandar, crear círculos de confianza, estrategias a largo plazo, estructuras que todo lo sostengan para que en tiempos de zozobra los fundamentos aguanten y sean nuestros.

Para un catalán, y sobre todo para un catalanista, tendría que ser un motivo de orgullo y una demostración de superioridad que La Caixa sea hoy capaz de patrocinar al Real Madrid. Al Real Madrid y al Atlético de Madrid, al Betis y al Sevilla, al Barça y al Español. Eso debería ser un orgullo para cualquiera al que de verdad le importe Cataluña, en lugar de este aldeano regodearse en el resentimiento localista. Para un catalanista tendría que ser más satisfactorio y más simbólico que La Caixa patrocine al Madrid, que no que Cataluña pudiera competir con sus propias selecciones deportivas. Si esto tan obvio no se entiende, es poco probable que se entiendan las verdades más sofisticadas que configuran la lógica del poder, que es la que establece el mundo real, tal como es.

Acusar a La Caixa de traidora es argumento de gente de bufanda y trompeta, tal vez de buena fe, pero que demuestran que la bondad no tiene ningún mérito, ni ningún interés, cuando no hay inteligencia.

En una estrategia liderada por Isidro Fainé, con el apoyo de un reducido grupo de estrechos colaboradores, el Grupo “la Caixa” se ha convertido en el de mejor reputación y proyección en nuestro país, en la primera fundación filantrópica de Europa y en el primer banco en España, con casi 15 millones de clientes, 5.300 oficinas y 37.000 empleados. Esto es hacer cosas por Cataluña mucho más que las estériles demostraciones callejeras. Y por esto puede patrocinar al Madrid, al Barça y a cualquier equipo del mundo. Así se hacen los Estados. Así se gana, así se avanza, así se crece. El poder es estar en todas partes y alargar la sombra de tu influencia. Lo demás es odio entre tribus con el machete entre los dientes.

Salvador Sostres ( ABC )

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