La hipocresía del sistema es tan inmensa que uno se debería sorprender de que la gente no se dé cuenta, y eso muestra el grado de idiotez a la que ha llegado el pueblo bajo los medios de masas, que ya no se plantea nada.

Un ejemplo último se ha dado en Francia con el juicio por el atentado contra la revista francesa de un humor grosero Charlie Hebdo, tras haber insultado y burlado de Mahoma, por parte de islámico.

El Presidente francés Emmanuel Macron declara ante todos los medios y de forma oficial que en nombre de la ‘libertad de conciencia y expresión’ el “derecho de blasfemia está protegido por la República”. Y la gente traga y se cree que la libertad de expresión es básica.

Ante todo no nos gusta nada que se blasfeme, que haya burlas, insultos y groserías sobre ninguna religión, es algo lamentable que contradice el estilo, en realidad todo insulto o grosería contra cualquier cosa o persona es algo lamentable.

Una cosa es la crítica seria, incluso dura, pero sin insultar ni burlarse de forma grosera.

Pongamos que eso es legal en democracia, como se jacta Macron y los demócratas.

Pero lo alucinante es que al mismo tiempo quien revisa la historia y de forma seria, tranquila, en nada violenta, con argumentos históricos, contradice la versión oficial de la historia sobre el llamado Holocausto se les envía a prisión… alucinante.

No se trata de insultar o burlarse de los judíos en los campos de concentración, sino de plantear temas históricos sin burla alguna. Y se condena a prisión.

Mientras que se puede insultar a una religión, Dios o creencias de todo tipo. Pero sobre el Holocausto no permiten ni un debate serio sin insultos ni burlas.

Eso demuestra hasta qué punto el Sistema y la democracia es hipócrita, y el grado de aborregamiento de la gente.

Y es que lo peor no es la maldad del sistema sino la incapacidad del pueblo a salirse del rebaño dirigido por los medios de difusión en manos del dinero y del Sistema.

Eduardo Nuñez ( El Correo de España )