¡POR FIN!
-¡Si queridos y dilectos amigos!; después de toda una vida de dudas y zozobras, en el día de hoy he puesto fin a las cuitas que me atormentaban desde mi adolescencia y que no eran otras que…
-¡El desemparejamiento de mis calcetines!…Si, así como lo oyen…¡Harto me tenían! Los muy ladinos no hacían más que desemparejarse por más cuidad que yo pusiera.
-Así que la solución ha sido radical…He revisado cajones…he recolectado todos los calcetines que había en la casa y los he tirado a la basura.
-A continuación me he ido a Carrefour y me he comprado doce pares todos igualitos.
-A ver si ahora tienen cojones de desemparejarse…¡bueno soy yo cuando me pongo!
Agustín Muro